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Engaño el aumento salarial para los militares

Juan Tomás Taveras @jttaveras jt.taveras@gmail.com

Juan Tomás Taveras
@jttaveras
jt.taveras@gmail.com

Cada día que pasa en República Dominicana están en aumento los síntomas de regímenes dictatoriales, con evoluciones de modernidad muy ventajosas para disfrazar y distraer.  Hoy más que nunca están amenazadas la existencia de las Fuerzas Armadas, FFAA, y la Policía Nacional, PN, como estrategia para debilitarlas y usarlas en beneficios de particulares desvirtuando la esencia y razón de ser de ambas, comprometiendo el futuro de la seguridad y defensa nacional.

La situación que viven en estos momentos los policías y militares dominicanos en cuanto a los abusos y maltratos, violando constantemente su dignidad y derechos, requiere de mucha atención de los medios y la ciudadanía en general.

Cómo explican las autoridades políticas que ambas leyes institucionales: la ley 139-13 que corresponde a las FFAA y la ley 590-16 correspondiente a la PN, han sido consideradas inconstitucionales y violatorias de derechos adquiridos, las cuales traen retrocesos y distorsiones a la institucionalidad de los cuerpos que rigen.

Luego de los desahogos en las redes de muchos policías y algunos militares activos, los cuales fueron noticias relevantes, se han aumentado los vejámenes y represión en los cuarteles militares y policiales, hasta tal punto de golpear, imponer prisión ilegal o sanciones arbitrarias, incautar teléfonos y violentar la privacidad e intimidad de los miembros, quienes no pueden quejarse ni con los amigos ni familiares, que también, reciben amenazas y persecuciones indiscriminadas.

Estos casos están pasando con la indiferencia de los medios y de los diferentes organismos defensores de derechos humanos, lo que a mi entender muestra una censura coordinada entre los medios, los poderes públicos y fácticos asociados a los jefes militares y policiales, que son los principales beneficiarios del servilismo y control de los miembros que integran las FFAA y la PN.

Al finalizar el mes de marzo los policías quedaron más indignados a razón de que lo anunciado en relación al aumento de salarios e incentivos por el Presidente dominicano y el jefe policial fue una mentira, hoy están con el grito al cielo porque a la mayoría de los que ya tenían su incentivo se los han quitado y muy pocos han sido favorecidos y alcanzaron el monto anunciado por el Presidente. Y, ha seguido creciendo el disgusto, cuando se anunció que los militares ganarían más. Continuarán enfurecidos y apesadumbrados al darse cuenta que cada anuncio de beneficios fueron puras propagandas vacías y engañosas, y, peor aún han aumentado los maltratos y reducido los beneficios y reivindicaciones.

Al llegar el esperado día 25 del mes de julio y recibir los pagos los militares, estos también, están con el grito al cielo, con apenas unos días de la fecha del cobro del sazonado aumento y otras ofertas.

Para mayor comprensión quiero compartirles un correo que me enviara un oficial de las FFAA, abro cita: “Buenas tardes comando, la cosa esta difícil, este gobierno no sale de un  problema, cuando salimos de uno, nos meten en otro, con ese reciente aumento a nosotros los guardias que pertenecemos a instituciones públicas, nos dejaron fuera, no nos aumentaron nada y a los que teníamos especialismos como yo, no los quitaron y ahora ganamos menos, son más de 25,000 guardias que estamos en instituciones públicas,  entonces no sabemos qué harán con nosotros, la mayoría de los guardias estamos indignados porque el aumento solo es para los enllavados, los que están en los campamentos, batallones y brigadas y los corruptos. Hicieron lo mismo que en la policía, a ellos les  quitaron los especialismos para aplicárselo al sueldo, pero resultó que la mayoría ganan menos después del aumento, no entendíamos el por qué de la inconformidad de los policías, pero ya si entendemos, pues estamos viviendo y sufriendo el mismo engaño que los policías, quienes están más disgustados después del aumento. Este aumento selectivo es injusto y arbitrario, tenían que aplicarse a todos en igualdad, donde quiera que estuviéramos asignados. Yo conozco un sargento mayor con el aumento cobró RD$ 11,800.00 y a un raso que tiene tres rangos menor está cobrando RD$ 13,800 y otro sargento que estamos juntos $16,800.00, entonces, yo como capitán en el mismo lugar de trabajo cobro debajo de ellos, solo $15,000, yo no entiendo que lío es que han hecho. A los guardias que están en la frontera también les quitaron el especialismo, ganan menos.

Digame si usted tiene algo de conocimiento de eso comando, qué es lo que tenemos que hacer. Otra cosa, si uno se quiere ir de la guardia tiene que esperar tres años, todo el que se vaya, tiene que irse sin el aumento. Estoy preocupado porque los que no estamos cobrando el aumento nos pensionarán  con un sueldo menor a que nos corresponde. Al principio dijeron que no iba a ver diferencias entre los subalternos, nos queda esa inquietud e incertidumbre.

Comando los guardias realengos que no tenemos a nadie, solo nos queda comunicarnos con usted, es la única persona que podemos confiar y que siempre nos defiende, en las instituciones militares abusan de nosotros y cuando vamos donde los jefes y comandantes no nos atienden y corremos riesgos de ser sancionados. Usted con su asociación es nuestra esperanza, en los cuarteles usted es famoso, se habla mucho de lo que su asociación está haciendo para defendernos.

Un amigo oficial de la Fuerza Aérea Dominicana me informó que algunos compañeros se habían quejado entre ellos en un grupo de Whattsapp por el engañoso aumento y que ahora muchos ganan menos y alguien los delató, razón por lo que están presos y bajo investigación, les han violentados todos sus derechos y le están revisando sus teléfonos, computadoras y todas sus informaciones privadas. Y lo que más nos asusta es que a los que se meten en líos de corrupción y mafia los tratan como príncipes. Esto se está poniendo feo Comandante, este país tiene que abrir los ojos parece que volvemos a la dictadura.

Ayer yo estaba en el Ministerio de Defensa en la rifa de 300 apartamentos a los guardias y el ministro habló que mandaron un memorándum a todas las empresas del Estado para que allá se nos aumente el sueldo, tampoco entendí nada esa medida, cómo es que otras instituciones  deben asumir el pago”. Fin de la Cita.

Por otra parte los pensionados, los cadetes, los asimilados, profesionales como médicos y otros, así como, la mayoría de los militares que prestan servicios fuera de los cuarteles fueron excluidos del mísero aumento, lo que es una discriminación injusta, ilegal e inconstitucional. Parecería un plan del gobierno para destruir o desintegrar las Fuerzas Armadas y que igualmente ya habían comenzado con la Policía Nacional, pues nada bueno les ha tocado vivir de los casi cinco años de gobierno del presidente Danilo Medina.  Hoy los militares y los policías están más desmoralizados y debilitados que nunca, de igual manera están ambas instituciones. Con la excepción de los jefes, enllavados y corruptos que gozan de todos los privilegios o mieles del poder.

¿Será qué, para nada se quiere resolver el problema de la violencia en todas sus manifestaciones, la inseguridad, la inmigración ilegal y tráfico criminal de todo tipo, que violan y amenazan nuestros espacios de soberanía, manteniendo en crisis de miedo a los habitantes de la República Dominicana?

En los casi 200 años de nuestra primeras Fuerzas Armadas y de 81 años de historia de la Policía Nacional no se había sentido tanto desprecio y desvalorización de los militares y policías, no estando tan distante los niveles de valoración de los militares de la realidad que presentan los policías, siendo la Policía Dominicana la peor pagada de América y entre las peores del mundo, sumado a ello el maltrato, la discriminación, la insatisfacción de sus necesidades, una seguridad social deprimente, entrenamiento y capacitación deficiente, sin comida, sin recreación, sin ayuda psicológica, sin una instancia institucional que les proteja,  es lógico y se corresponde, el que la policía dominicana esté posicionada entre las peores policías de América.

Nos atrevemos a asegurar que el derrotero ético-moral que arropa a la Policía Nacional se desprende de los constantes abusos y violaciones a que son sometidos los policías en detrimento de sus derechos y dignidad en su día a día laboral, desde su creación en el 1936, sin derecho a nada, pues, son esclavos mal asalariados.

“Ser policía es la función pública que entraña mayores riesgos, muchos agentes pierden la vida,  sin agradecimiento alguno. Los que sobreviven y hoy están pensionados claman ¡Auxilio! por la desconsideración y los maltratos”

Sin duda alguna, tenemos la policía que pagamos. Esa misma que creara y adiestrara, Rafael L. Trujillo, para sus intereses y control absoluto de la sociedad dominicana.

Después de los policías, los militares siguen en riesgo de su profesión, ahora se aumenta ese peligro al asignarse varios miles en las tareas de policías. Sumado a esto están los maltratos y represión interna que violan los derechos humanos de la gran mayoría que no tienen quienes les protejan y defiendan, como también, pasa con los policías. Tanto militares como policías son parias frente a los políticos, sus jefes y la ciudadanía misma.

Si nuestro principal problema es la delincuencia, un policía no debe ganar menos que el equivalente a la canasta familiar, ellos también son humanos, la demanda no es solo salarios, pero, inmediatamente un policía comience a ganar US$ 600 dólares, que es la media que cobran los policías latinoamericanos, se reducirá al mínimo la corrupción policial,  la violencia y la inseguridad.

Un policía o militar con hambre, con deudas, enfermo, abusado, discriminado, sin la capacitación correspondiente, mal pagado, sin orgullo será imposible que cumpla con su misión de garantizar la seguridad pública, proteger vidas y propiedades, así como, los derechos y libertades de todos los habitantes.

Recordamos que la seguridad es asunto de todos y que los policías junto a muchos militares son el recurso más importante y los protagonistas de esta misión, invitamos a las personas preocupadas y comprometidas con la seguridad y la paz social que le duele la patria a sumarse por esta justa y noble causa. Hoy los policías activos y retirados están inconformes, indignados y tienen más razón para continuar la lucha por dignidad y derechos insatisfechos.

 

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