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Reflexionando Desde Mi Curul: Me están echando de mi apartamento

Zunilda Fondeur. Periodista residente en Nueva York.

Zunilda Fondeur. Periodista residente en Nueva York.

Nevadas como ésta he visto y palpado por casi cuarenta años en el tan soñado y amado Nueva York, así como en Rhode Island y Pensilvania, en donde residen mis hijas y muchos familiares.

Hace casi 18 años que califiqué para un préstamo, gracias a mi buen crédito y la colaboración de mí familia y Rosa Esther y Leandro Fernández, los hijos del primer matrimonio de mi compañero y gran amor de mi vida Manuel Esteban, pude sacar una casita, misma en la que han residido varios sobrinos, hermanas y mi hijo Manuel Esteban, obviamente colaborando para los pagos de hipoteca y servicios de electricidad, agua, etcétera.

La condición principal era que el inmueble estuviera localizado cerca de la vivienda de mi madre.

Por supuesto que siempre mantuve mi (suite) o recámara principal y con frecuencia viajaba para compartir con mi progenitora y su larga prole.

Para mami mi casa era su ilusión, aparte de que cuando concluimos la firma del cierre y pese a que mi compañero e hijo tenían prisa por llegar a la nueva adquisición y lanzarse a la alberca o piscina, le pedí a mi hermano Félix R. Fondeur, que nos detuviéramos en Home Depot a sacar copias de las llaves y entregarle una a la verdadera dueña: Doña Melania Fondeur viuda Luna, quien ya tenía 3 años residiendo en el complejo habitacional de South Hiawassee Village.

Al desmontarnos del vehículo de mi hermano, Esteban, Junior y yo unimos nuestras manos para expresarle a mami que recibiera las llaves de su casa, razón por la cual quisiera que mis hijos conservaran dicha propiedad, (llegada la hora de mi partida).

Desde entonces las caminatas de mami eran para nuestra casa, tempranito iba a sembrar y regar las plantas, entre las que se encuentra la palmita, que ya he multiplicado por doce y que le dediqué a la colega Ana María Toribio, al cumplir nuestro periódico ContigoNews.com doce meses de publicaciones ininterrumpidas.

Hasta aquí la historia de la casita pródiga, que cosecha en flores y frutos el amor que mami y yo le hemos dispensado y hasta de noche cuando estoy ausente, mi hermana Felicia toma la manguera cuando llega del trabajo y mi hermana Belkis moja y supervisa las plantas colgantes y en el interior de la casa.

 

LEYES INFLEXIBLES

 

POR SUPUESTO que la idea de adquirir la vivienda en los alrededores de la residencia de mami tenía como objetivo asistirla cuando llegase el momento…Y este llegó hace más de cuatro años, cuando mis hermanos me llamaron alarmados, porque mami no tenía ilusiones e incentivos para vivir y hasta había perdido el apetito.

Inmediatamente hablé con los colegas del tele-periódico Realidades para que se hicieran cargo del programa y mis hijos adoptivos que compartían mi vivienda para que colaboraran en los pagos de servicios y renta del apartamento de nuestro hogar en Nueva York un poco más y aquí estoy siendo echada por el casero, quien ha usado intimidaciones, asedio y trampas, para conseguir sacarme y poder rentar el apartamento, Posiblemente por más del doble de los casi mil seiscientos dólares que pago mensualmente.

Y la ley exige que no debo pasar más de seis meses fuera…Y mi madre me necesita, a ella dedico mi agenda, tal como ella lo ha hecho con todos nosotros.

Yo soy neoyorquina, tengo una historia periodística que me ha generado el respeto de mis colegas, credibilidad profesional en la prensa escrita, radial, televisiva y talento en vivo; admiración que me ha generado cientos de placas, trofeos, proclamas, condecoración del congreso y el poder ejecutivo, medallas y muchas satisfacciones.

 

Y ahora… Quién podrá defenderme? qué respuesta pueden ofrecer nuestros oficiales electos? Las leyes no tienen colores o son solo en blanco y negro? Mi hijo quien nació en Nueva York cuando nos mudamos aquí tenía 5 años y ya cumplió 31 y estamos al día con las mensualidades del apartamento cuyo contrato vence el 31 de marzo en curso.

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