Publicidad Anúnciate en soldominicano. Pulsa aquí

Dos expresidentes presos, uno muerto y otro prófugo: los efectos del caso Odebrecht en Perú

Durante más de una década, la constructora brasileña Odebrecht mantuvo un masivo esquema de corrupción en más de diez países, donde en suma pagó casi 800 millones de dólares en sobornos. Hasta ahora, Perú es el país latinoamericano con la mayor cantidad de expresidentes acusados de caer en esta red de corrupción.

Durante más de una década, la constructora brasileña Odebrecht mantuvo un masivo esquema de corrupción en más de diez países, donde en suma pagó casi 800 millones de dólares en sobornos. Hasta ahora, Perú es el país latinoamericano con la mayor cantidad de expresidentes acusados de caer en esta red de corrupción.

LIMA. Perú.- El paso del huracán Odebrecht  en América Latina sigue causando estragos y está lejos aún de debilitarse, pero sus efectos más devastadores se están sintiendo en Perú, al menos por ahora.

Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, durante más de una década Odebrecht mantuvo un “esquema de corrupción masiva”, pagando casi 800 millones de dólares en sobornos a funcionarios de gobiernos de más de 10 países.

Perú es el único país latinoamericano con la mayor cantidad de expresidentes acusados de haber caído en la red de corrupción que tejió la constructora brasileña para poder ganar millonarios contratos.

Son cuatro ex jefes de Estado peruanos los que están siendo investigados, todos de diferentes partidos políticos: Pedro Pablo KuczynskiOllanta HumalaAlan García Alejandro Toledo. Dos de ellos perdieron su libertad, uno se acaba de suicidar y otro está prófugo de la justicia.

Así van los procesos contra ellos:
Pero no solo expresidentes se han visto salpicados por el escándalo de corrupción de Odebrecht en Perú. Actualmente se encuentra presa la lideresa de la oposición y excandidata presidencial Keiko Fujimori investigada por haber recibido millonarios aportes de la empresa brasileña a su campaña. Además hay investigaciones en curso contra exministros, exgobernadores, exalcaldes por presuntamente haber recibido sobornos de la constructora.

El caso Odebrecht ha provocado un cataclismo en la clase política peruana cuyos efectos seguirán notándose en el corto plazo.

¿Qué viene ahora?

La próxima semana un grupo de fiscales viajará a Brasil para interrogar a Jorge Barata, quien era el hombre fuerte de Odebrecht en Perú y aceptó convertirse en colaborador de la justicia local.

Esta diligencia es una de las más esperadas porque el exejecutivo de la firma brasileña, que trabajó durante 20 años en Lima, conocería al detalle quien es quien en la red de corrupción que tejió la empresa en este país.

Odebrecht financió campañas políticas en Perú, según exgerente de la compañía.

 

Este interrogatorio ya había sido pospuesto hace un mes y tras lo sucedido con García, se abrió la posibilidad de una nueva postergación. Pero fuentes del equipo especial de fiscales afirmaron a Univisión Noticias que se realizará tal como estaba planificado, al igual que las diligencias pendientes en Lima.

Llegar hasta este punto no ha sido fácil. La Fiscalía peruana tuvo que crear en 2016 un equipo especial con dedicación exclusiva para poder investigar los alcances del caso Odebrecht en el país y al siguiente año amplió sus competencias. Ahora este equipo es el que realiza todas las indagaciones relacionadas a delitos de corrupción de funcionarios y lavado de activos y tiene más de 34 investigaciones en curso.

Esta tarea ha puesto a los fiscales en la mira y un intento de separar a algunos de ellos de sus cargos de manera intempestiva a inicios de año disparó protestas en las calles de peruanos, que consideran a la corrupción como uno de los mayores problemas del país, según encuestas.

Juan Francisco Carrizales Fernández, un jubilado de 78 años, espera que la muerte de Alan García no paralice las investigaciones en curso. “Que sigan investigando y metiendo presos a todos los corruptos, que no paren”, dijo a Univisión Noticias.

Por su parte, Carlos Coronado, vigilante de 49 años que sigue preocupado las noticias escuchándolas desde su teléfono móvil, considera que “hay mucho abuso. Todo lo ven detención, detención, pero sin pruebas eso no sirve, es solo un show. Además, no están midiendo a todos con la misma vara”.

RELACIONADOS

Odebrecht financió campañas de los últimos cuatro presidentes de Perú y de Keiko Fujimori, según exgerente de la compañía

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *