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Los trabajadores dominicanos y el Día Internacional del Trabajo

Luis Fernández, político y comunicador.

Luis Fernández, político y comunicador.

El Día Internacional de los Trabajadores se conmemora cada 1ro. de Mayo, desde su aprobación en 1889 por el Congreso Obrero Socialista de la segunda internacional celebrado en París, Francia. Esta celebración  nació como un homenaje a los mártires de Chicago, 5 sindicalistas que fueron ejecutados en los Estados Unidos por participar en una gran huelga por la jornada laboral de 8 horas, la huelga inició el 1 de Mayo de 1886 y los trabajadores  fueron ahorcados el 11 de Noviembre de 1887.

El 1ro. De Mayo surge de la lucha de los trabajadores de Chicago por la jornada de 8 horas, sintetizado de esta manera, 8 horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa, a finales del siglo XIX y principios del XX, las condiciones de estos trabajadores no eran precarias, eran similares sino peores a las de la esclavitud. No había límite de horario, las jornadas eran de entre 12 y 16 horas al día, no había día de descanso ni vacaciones, el ambiente laboral era asfixiante y el salario apenas daba para comprar un mendrugo de pan.

Es en este contexto que comienza a despertar la conciencia de los trabajadores y como consecuencia de ello se incrementan las movilizaciones, en los Estados Unidos y en otras partes del mundo, lo que produjo que se reconociera la jornada laboral de 8 horas, por los empresarios y el gobierno de los Estados Unidos y de otros países.

El 1ro. de Mayo es una fecha muy importante para el movimiento obrero mundial, ya que la misma tiene un gran significado, en la lucha por las reivindicaciones y los derechos de los trabajadores a mejores condiciones de vida, a una verdadera libertad sindical y a un justo y equitativo salario, que le permita acceder a la canasta familiar.

Hoy a 129 años de los acontecimientos que dieron origen a esta conmemoración, donde la marginación y  la exclusión social son más amplios en la población y donde se acentúan los males como el hambre, la desnutrición las enfermedades, la delincuencia y la drogadicción, la lucha del movimiento obrero adquiere nuevas dimensiones, frente a la avaricia del capitalismo salvaje, que en esta era globalizada, incrementa sus esfuerzos por mantener la explotación del hombre por el hombre.

Una conquista de la lucha de los trabajadores es la libertad sindical, sin ella no puede haber diálogo social, ni progreso hacia la justicia social, esta libertad garantiza a los trabajadores la posibilidad de expresar sus aspiraciones, fortalecer su postura en la negociación colectiva y participar en la elaboración y aplicación de la política económica y social. Es además un requisito previo esencial para una colaboración entre trabajadores, empleadores y gobiernos, en condiciones de igualdad.

La lucha de los trabajadores a nivel mundial, ha hecho posible  el reconocimiento por la comunidad internacional de la libertad sindical y el derecho de sindicalización como derecho humano fundamental. Este reconocimiento ha conducido a la adopción por la Organización Internacional del Trabajo  OIT, de dos convenios básicos, a saber: El Convenio sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación, en el año de 1948

“Los trabajadores y los empleadores, sin ninguna distinción y sin autorización previa, tienen el derecho de constituir las organizaciones que estimen convenientes, así como el de afiliarse a esas organizaciones, con la sola condición de observar los estatutos de las mismas”.

El Convenio sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva,  en el año de 1949

“Los trabajadores deberán gozar de adecuada protección contra todo acto de discriminación tendiente a menoscabar la libertad sindical en relación con su empleo.

La situación de los trabajadores hoy en día pasa por innumerables retos y desafíos, en Latinoamérica la situación de los trabajadores se agrava con la llegada de la flexibilización laboral, que provoca modificaciones en las relaciones laborales y en las modalidades contractuales, originando inestabilidad e incertidumbre en los mismos, llegando a una situación precaria del mercado laboral actual.

En América Latina el debilitamiento de los sindicatos y sus números de afiliados es notable, a lo que se agrega la desconfianza en algunos dirigentes sindicales que han traicionado la lucha de los trabajadores, esto ha provocado una disminución del poder de convocatoria de los sindicatos de su  influencia política en las políticas estatales y un giro hacia una reducción de salarios y empeoramiento de las condiciones de trabajo.

En República Dominicana no es diferente , el movimiento sindical es débil, a pesar de tener una historia donde hombres que han prestigiado la lucha de los trabajadores como Mauricio Báez, Hernando Hernández , Justino José del Orbe, Julio de Peña Valdez, Miguel Soto, etc. su situación actual está marcada por la debilidad de los sindicatos y del movimiento sindical en sentido general, a pesar de que hay que reconocer que en el último año se han hecho esfuerzos por mejorar esta situación, frente a la lucha que se lleva con los patronos por un justo aumento salarial.

El reclamo de un aumento salarial del 30 por ciento para empleados públicos y privados y contra la eliminación de la  cesantía en el código laboral, la reforma integral a la ley 87-01 que creó el Sistema Dominicano de la Seguridad Social (SDSS),  el rechazo a la contra-reforma sindical, la ratificación de los convenios 183, 187 y 189, sobre los derechos de los trabajadores migrantes son demandas justas, que deben ser atendidas por la cúpula empresarial, con una propuesta salarial que llene las expectativas de los trabajadores.

El camino es claro el diálogo de trabajadores y empresarios, debe ser franco y sincero, de modo que se cree confianza y se dé seguridad, de que el mismo conducirá a una solución de los problemas planteados y no a una pérdida de tiempo o a un diálogo de sordos, el país espera soluciones y las mismas pasan por posiciones flexibles y comedidas, de modo que los más necesitados que son los trabajadores puedan fortalecer las conquistas obtenidas y obtener un aumento salarial justo y digno.

Este 1ro. De Mayo es una fecha memorable para el movimiento sindical de nuestro país  y propicia es la ocasión para reiterar el compromiso de los trabajadores en la lucha por una sociedad más justa e incluyente, donde la lucha contra la pobreza y la desigualdad social y por una mayor  participación política, deben ser las cualidades que adornen la lucha de los trabajadores de la República Dominicana y del mundo.

 

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